martes, 23 de abril de 2024

Creo en ti

En el vaivén eterno de mis pensamientos, tu figura se erige como faro en mi existencia. Anhelo ser la respuesta en tu mar de incertidumbres, ser la calma en tus tempestades.

Creo en ti, en esa dimensión sin límites donde convergen nuestros destinos. Como cómplices de un mismo secreto, confío en tu ser, en tu capacidad de transformar la realidad con tu esencia.

Despertar a tu lado cada amanecer es un privilegio que mi alma atesora con fervor. El roce de tus labios sobre mi piel es la melodía que acompaña mis sueños más profundos.

Estoy inmerso en ti, en esa vorágine de emociones que solo tú sabes despertar en mí. Y aunque en el silencio he guardado mis anhelos más íntimos, sé que en tu corazón encuentro refugio y complicidad.

En ti me pierdo, en ti me encuentro. Despertar a tu lado es más que un deseo, es una certeza que me llena de esperanza y renovación.

Creo en ti, en ese universo donde solo existimos tú y yo. Creo en ti, en ese amor que trasciende todas las barreras y nos une en un lazo indisoluble.

Solo en ti, encuentro mi paz, mi razón de ser. En cada latido, en cada suspiro, en cada instante compartido, reafirmo mi fe en nuestro amor, en nuestra complicidad, en nuestra eterna conexión.

Navegando en el amor

En el vasto mar del ser, el amor zarpa. Con el sabor completo de la vida, se arropa.
Pesa en cada abrazo, traza su camino,
Y en cada beso, su destino divino.

No es pasajero ni aventura efímera,
En el alma eterna, su esencia perdura.
Como un lazo que al hombre envuelve,
En las dimensiones divinas, eternas se resuelve.

En cada latido, en cada suspiro,
El amor se despliega, en su eterno susurro.
Bajo el manto de la eternidad, se acurruca,
Pues solo en Dios encuentra su morada plena.

Eros

En una remota aldea, habitaba un joven llamado Eros, cuya alma ardía con la intensidad de mil soles. Siempre llevaba consigo una mirada llena de misterio y un corazón lleno de anhelos. Un día, mientras paseaba por el bosque, se encontró con una hermosa princesa llorando junto a un arroyo.

La princesa, agradecida por su presencia, le dijo: "Eros, has demostrado compasión y bondad en un mundo lleno de sombras. Por ello, te concederé un deseo". Eros, con los ojos llenos de asombro, titubeó por un momento antes de expresar su anhelo más profundo: "Deseo conocer el significado del misterioso sentimiento que llena mi corazón".

La princesa sonrió con sabiduría y le dijo: "Tu búsqueda es noble, pero el camino para comprender el amor es largo y lleno de desafíos. Deberás enfrentarte a la adversidad y aprender del sufrimiento de los demás". Con estas palabras, la princesa desapareció en un destello de luz, dejando a Eros con una determinación renovada.

Decidido a descubrir el misterio del amor, Eros partió en un viaje por tierras desconocidas. En su camino, encontró a personas necesitadas, cuyos corazones estaban tan rotos como el suyo. Con cada acto de bondad y compasión, Eros sentía que se acercaba un poco más a la verdad que buscaba.

Finalmente, tras años de viaje y experiencia, Eros regresó a su aldea natal. Allí, encontró a la misma princesa que había encontrado años atrás. Con una sonrisa serena, la princesa le dijo: "Has recorrido un largo camino, joven Eros. Has conocido el dolor y la alegría, la tristeza y la esperanza. Ahora comprendes el verdadero significado del amor: es dar sin esperar nada a cambio, es consolar a los afligidos y alegrar a los desdichados".

Eros, con lágrimas en los ojos, agradeció a la princesa por guiarlo en su búsqueda. Ahora, con el corazón lleno de amor y compasión, se dedicó a ayudar a los demás, convirtiéndose en un faro de luz en medio de la oscuridad. Y así, su historia se convirtió en una leyenda que perduraría por generaciones, recordando a todos que el verdadero amor reside en el corazón de aquellos que se preocupan por los demás.

Rosa

En un bosque encantado, donde los susurros del viento tejían historias de antaño, habitaba una rosa única en su especie. Su aroma embriagador y sus pétalos de un rojo intenso la convertían en la joya más preciada del lugar. Esta rosa, llamada Aurora, era admirada por todos los seres del bosque, pero guardaba un secreto: anhelaba encontrar un amor verdadero que fuera tan profundo como el océano y tan eterno como el cielo.

Una noche, bajo el resplandor de la luna, un ruiseñor llamado Lucio escuchó el susurro de los deseos de Aurora. Conmovido por su anhelo, decidió ayudarla en su búsqueda. Recorrieron juntos el bosque, compartiendo historias y risas, mientras cada paso los acercaba más.

En su travesía, se toparon con diversos desafíos: un río caudaloso que debían cruzar, un laberinto de espinos que bloqueaba su camino y la oscuridad de la noche que intentaba disuadirlos. Sin embargo, su amor y determinación eran más fuertes que cualquier obstáculo.

Finalmente, llegaron a un claro en el bosque, donde una fuente cristalina reflejaba la luz de las estrellas. Allí, bajo el firmamento, Aurora y Lucio se miraron profundamente a los ojos y descubrieron que, en el transcurso de su aventura, habían encontrado el amor que tanto anhelaban. Sus corazones se unieron en un lazo eterno, y desde entonces, cada noche, el canto de Lucio y la fragancia de Aurora llenaban el bosque con la magia de su amor verdadero, recordándoles a todos que, incluso en los rincones más oscuros, el amor siempre prevalece.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Love you, to the moon and back

Don't tell me the moon is shining; show me her glint, because brights the path to heart , the place where our souls will merge for eternity.

lunes, 19 de marzo de 2018

Del alma al corazón

Amo el sónido del violín; sentimiento que emana apasinadamente desde lo profundo del alma. Por su humildad y belleza, éste hermoso y singular sonido, busca su camino hasta llegar al corazón de quien se deja seducir. Así ambos permiten a la música, hacer bellas historias de amor y pasión.

lunes, 12 de marzo de 2018

Amor

El amor es como un río cruzando valles y riscos; tiene cascadas y tiene escollos; rocas que forjan su camino, dandole forma e intensidad a su andar. Pero al llegar al oceano, en su infinita inmensidad y belleza las aguas encuentran la paz que buscaban y en lo profundo del oceano; se unen para la eternidad, sin importar la tempestad.